martes, 18 de enero de 2011

EPISODIO 3: Quiero soñar sin dejar de vivir y ser sin existir


Soñé que me arrastraba una ola sobre el asfalto, en ese momento, los cimientos de la choza de madera onírica mantenían el equilibrio con una leve vibración...el tubo rompía y yo abría las ventanas...

Distingo....un laberinto blanco, distingo gamas de gris en las ¿esquinas? que parecen ochavadas... detrás un cielo blanco y en el piso solo mi sombra, una sensación me eriza y quita la respiración...QUIERO SOBREVIVIR, y disfrutaré haciéndolo................irónico que a sabiendas de la situación surreal en la que me encontraba no contuve esas ansias y manché de rojo los muros para encontrar mi camino de vuelta, GRITABAN, yo seguí, me lleve unos cuantos souvenirs y no me importó...

Me desperte porque el viento hizo crecer la ola...se movió la choza...y de repente sobre el asfalto una rama con jóvenes raíces que abrían grietas y no se dejaba llevar por la furia de mi tempestad, el tsunami avanzaba y yo descansaba...destruí edificios, vidas, laberintos y la rama persistió...

Tal vez su insignificancia sea su fortaleza...se el camino pero no el destino... DESPIÉRTENME! que no quiero vivir, DESPIÉRTENME! que los sentidos son mi refugio, y ya no hay a quien mas herir...mis puas son afiladas en mis sueños....nada mas lejos de la realidad.


Un lapsus entre el 17/01/2011 y 18/01/2011 en un mundo muy muy cercano

sábado, 15 de enero de 2011

Episodio 3: Ser optimista no siempre es pensar positivo


La vida no es más que el camino a la muerte, no nos queda otra que disfrutar la vista.

Muchas veces pensamos que manejamos nuestras vidas, pero nada es mas lejos de la verdad, el libre albedrio no es más que una ilusión, somos como una colmena…

Estamos los seres humanos tan atentos a los sonidos agudos, nos molestan, nos gustan, nos afectan, nos despiertan…pocas veces he escuchado una alarma en un tono grave

Se me ocurre que nuestro instinto evolucionó para estar alertas a la hora de cazar, ya que no contamos con los sentidos tan desarrollados como para detectar una gota de sangre en una tonelada de agua, ni podemos oler una gota de sudor a 3 kilómetros, dependemos de animales pequeños y sus señales para advertirnos si se acerca un depredador o si hay una presa más adelante entre el espeso grass.

De alguna manera, creo que hemos evolucionado para DEPENDER….tanto de las señales naturales como sonidos, olores, clima; como también de personas, sociedades, jerarquías, tecnologías, y muchas otras cosas “artificiales”.

Completando la idea inicial, creo que no somos más que una colmena de insectos con ideas anarquistas y un ego inflado que vive en un mundo cansado de ser atacado. Créanlo o no, pienso en esto como algo positivo, creo que el darnos cuenta de nuestra insignificancia tranquiliza….ya no tenemos que cambiar el mundo, pero si puedo cambiar mi perspectiva, incluso actuar en base a ella.

Ojo, con esto no digo que yo sea un derrotista ni una oveja, nada más lejos de la realidad… solo admito que mi parte es muy pequeña…mis ideas no mueven montañas, pero sí podrían moverme a mí mismo a intentarlo. Como dije antes, nosotros no manejamos el tren, pero elegimos el destino al comprar el boleto….y nos sentamos en nuestra butaca cómodamente mientras que el tren avanza a miles de kilómetros por hora acercándose al final de su viaje e inevitablemente, no nos queda de otra que mirar el paisaje, conocer gente en el camino y esperar que no haya una colisión que termine el viaje antes de tiempo.

sábado 15 de enero del 2011