jueves, 3 de marzo de 2011

EPISODIO 3: Valle de mis sueños

Soñé con un muro de arena inclinado exactamente 51.3° con escalones de piedra basalto negro y vidrio volcanico, piedra despostillada por el abatir del viento.

Yo deslizándome en la arena, tratando de apoyar el pie en los 54 cm en promedio de espesor de los peldaños irregulares, resbalosos y reflejantes cual vidrio.



Una sensación de vértigo, sin embargo, una alegría y adrenalina por superar el sentimiento.


Miro al frente, la ligera bruma cubriendo las cumbres del valle, los cerros rocosos dejando crecer el verde grisáceo musgo y yo con una sensación de pertenecer, de hogar, ahora de paz.

No era necesario entender, solo era importante estar y seguir…¿acaso estoy aprendiendo alguna lección?

¿Acaso estoy asimilando?

Fue un sueño de soledad deseada, donde mi marcha descubría mis asperezas, y siempre en búsqueda de alguien que me acompañe…sin embargo, no me sentí solo…

De repente, un impulso, saltar, bajar…empecé a deslizarme por la arena esquivando los peldaños, bajando todo lo que podía lo más rápido posible….quería cruzar el vacío del aire y llegar a nuevos horizontes, descubrir nuevos colores…entonces, escalé, bajé, salté, colgué, columpié, caí y me levanté para luego seguir…siempre llegando a nuevos lugares familiares…desconocidos pero reconocidos.

La expectativa de lo nuevo perdida, la ingenuidad de desear persiste…el sueño sigue, y yo siempre avanzo.

Cruzo cordilleras, descubro el mismo horizonte, los mismos colores y no pierdo la esperanza….

Despierto calmo, levanto despreocupado y me pregunto… ¿Qué he descubierto?

1 comentario:

  1. Saludo las preguntas, se avanza más que con las certezas. Revelas mejor disposición para aprender, me parece. En buena hora !!!
    Personalmente prefiero los buenos aprendices que los sabelotodo.

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