Extraña relación, mirándome con tu inmenso ojo afloras la virtud en mi carne, espasmos constantes no cíclicos marcando en mí arrepentimiento y gratitud.
Reflejos fluorescentes emanan de mis poros, no puedo evitar pensar en tu fuerza, acompáñame a caminar, de día, de noche. Carpe ómnibus es nuestro lema.
Tu hermano se ha marchado, ya nadie nos ve.
No le temamos a nada, creo conocerte, pero tu solo me has visto. Confió en tus rutinas, pero no podrás conocer todas las mías. No soy infiel a tu caricia….eres tan distante… Por que soy tan obvio?
Acaso hablo de la luna?
Tu eres la luna, pávida, grandiosa, sola, herida por tu propia gravedad, influenciable, influyente… Brillas a los ojos de todos en media superficie. Pero en la espina de tu conciencia, justo bajo la mascara de tu sonrisa y detrás de, encuentro un inmenso vacío.
Flotas ingrávita atrayendo témpanos, oro, plata, diamantes, platino, hierro, al fin y al cabo solo son piedras. Das vueltas sobre tu eje sin descubrir tu mascara, nunca conoceremos tu espalda.
Tan fría,
tanta luz,
tan blanca,
tan negra.
Contradicción de tu propia esencia, religión del equidna, dulce veneno de la hipocresía, siempre serás grande, siempre serás la luna.
24/04/2007
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